La crueldad y el maltrato animal síntomas preocupantes de violencia social.

La crueldad y el maltrato animal síntomas preocupantes de violencia social.

Por Emmanuel Pedraza

Resulta evidente para cualquier ciudadano, más allá de su nivel social, económico, educativo o cultural que México pasa por un momento crítico, en muchos sentidos, pero especialmente existe un tema que genera un impacto social muy profundo, hablamos de la violencia, definida como todo acto que guarde relación con la práctica de la fuerza física o verbal sobre otra persona, animal u objeto originando un daño sobre los mismos. El elemento principal dentro de las acciones violentas, es el uso de la fuerza tanto física como psicológica para el logro de los objetivos, y en contra de la víctima. Cada día vemos como se recrudecen los hechos violentos de toda índole, la violencia se gesta, crece y cobra fuerza ante la impunidad, la corrupción o simplemente ante la inacción de la sociedad.

Dentro de esta oleada interminable existe un tipo de violencia cuyas víctimas son las otras formas de vida, especialmente los animales no humanos, aunque esta forma de violencia ha sido ampliamente estudiada, parece pasar desapercibida ante nuestra sociedad, opacada por ese enorme monstruo que representa la violencia hacia nosotros mismos, sin embargo y como bien menciona la psicoterapeuta Nelly Glatt “El maltrato animal es, a la vez, un factor que predispone a la violencia social y, al mismo tiempo, una consecuencia de la misma.”  Por tanto, resulta necesario entender y poner en su justa dimensión la estrecha relación entre la crueldad, el maltrato animal y la violencia social.

Por años hemos hablado, incluyéndome, de como la violencia hacia los animales “escala” y puede llegar a los humanos, pero es justo en esta conceptualización, naturalmente antropocentrista, donde podemos estar errados al aceptar que la violencia hacia los animales es por definición menos grave que violencia ejercida hacia los seres humanos, si bien, nuestro natural instinto de protección y solidaridad a la propia especie nos lleva a pensar en este sentido, la realidad es que la violencia no escala, la violencia solo se reproduce, independientemente de que especie sea la víctima.

En México podemos observar como la violencia hacia los animales guarda una muy cercana relación con las otras formas de violencia, los municipios con mayor índice de maltrato hacia los animales son aquellos que al mismo tiempo presentan las mayores tasas de crímenes violentos como homicidios, feminicidios, violaciones, robos con violencia o secuestros.

Hace algunos años y siendo parte de un proyecto para cambiar la vocación de un centro antirrábico hacia un Centro de Bienestar Animal, atendimos una denuncia sobre un pequeño perro maltratado constantemente por sus dueños, al acudir junto con la autoridad y después de muchas peripecias (ya que el tema animal es considerado como un asunto no prioritario para los gobiernos), logramos entrevistarnos con la familia, detectamos que en efecto existía grave maltrato animal por parte de los menores de edad y por parte del padre de familia, al profundizar sobre el asunto se logró determinar que el padre golpeaba a su esposa y a los niños y utilizaba la crueldad hacia el pequeño perro como instrumento de control y amenazas para su esposa e hijos, lo que los expertos llaman “maltrato animal instrumental”, este caso resulta un ejemplo muy claro de como la crueldad o maltrato hacia los animales es un indicador bastante certero, confiable y temprano para detectar violencia interpersonal. La relación de violencia está tan probada, que, por ejemplo, el Buró Federal de Investigación de los Estados Unidos (FBI) considera la crueldad hacia los animales dentro de su “Catálogo de Crímenes contra la Sociedad y genera un registro de agresores con el objeto de mantener una vigilancia estrecha sobre estos sujetos, al considerarlos potencialmente peligrosos.

La violencia se reproduce, el que e

Hablando de violencia de género en Reino Unido un estudio reveló que en un 66% de los casos de violencia doméstica hacia la mujer han sido acompañados por el maltrato físico de su animal de compañía por parte del cónyuge. María José Bernuz Beneitez en su articulo “El maltrato animal como violencia doméstica y de género. Un análisis sobre las víctimas”, Revista de Victimología, menciona “El fenómeno quizás más analizado es el de la repercusión de la violencia contra los animales (dentro o fuera de la familia) en el desarrollo cognitivo y emocional de los menores que asisten como testigos o partícipes (forzados o no) en actos de maltrato contra sus animales de compañía. En este sentido, se han destacado tres situaciones. Una, que relaciona el ser testigos de situaciones de violencia como un indicador de riesgo de que esos menores puedan reproducir esa violencia contra los animales o contra las personas. Otra, que considera que el maltrato de animales por parte del menor puede servir como una alerta de que él mismo esté viviendo situaciones de violencia en el entorno familiar. Asimismo, los actos de violencia contra los animales, sobre todo durante la adolescencia, pueden ser un indicativo de futuras psicopatologías que si no se identifican y tratan adecuadamente pueden incrementar su severidad.”

Dicho todo esto entonces solo queda preguntarnos ¿Por qué hasta hoy en nuestro país no estamos tomando medidas contundentes? La triste realidad es que la violencia en todas sus formas ha encontrado en México tierra fértil para crecer, a pesar de que existe legislación en casi todo el territorio que sanciona la crueldad hacia los animales, desafortunadamente la corrupción, el nivel de impunidad, pero sobre todo la falta de entendimiento de las autoridades sobre el maltrato animal y su repercusión sobre la violencia social, hace complicado el camino hacia políticas públicas que intenten detener o al menos mitigar el daño social que esto causa.

Sin embargo, hoy, más que nunca, existe una sociedad activa e informada, que presiona, que ejerce, es ahí donde se gesta el verdadero cambio, en Defensoría Animal luchamos por un país mejor para todos, estamos convencidos que una sociedad que respeta y protege a sus animales será una sociedad libre de violencia.